Águila Roja: Capítulo Siete
En el capítulo de hoy, Sátur y el Águila Roja vuelven al lugar de reuniones de la Logia que se ha conjurado para asesinar al Rey y asumir el poder. Todo es una trampa ya que al poco, el techo y las paredes se desmoronan sobre ellos y a duras penas consiguen escapar.
[...]
En el episodio anterior, vimos como Lucrecia intentó asesinar a Margarita por celos y como Águila Roja consigue escapar de la Logia, junto a su curioso hijo:
Los conjurados, con el Comisario a la cabeza observan desde lejos, en la esperanza de haber acabado de una vez por todas con el enmascarado enemigo. Águila Roja consigue antes de que las paredes se derrumben, arrancar los distintivos que hay en la mesa, ante cada sitio. Esos distintivos le llevan a los aposentos del conjurado muerto y allí, en un armario con cierre secreto, con los códigos de esos distintivos, obtiene una lista con la que parecen ser nombres de objetivos a eliminar por la Logia.
Sátur intenta recuperar su primer amor, Estuarda, que tiene un hijo (probablemente suyo) y que ejerce la prostitución para sobrevivir. Ella, además de amor y buenas palabras, exige dinero con el que poder mantener al hijo. Sátur, no lo tiene, pero consigue una gran cantidad alistándose en el Ejército que se va a la guerra en Portugal. Después se arrepiente y trata de recuperar el dinero pero Estuarda ya cuenta con él y ha dejado de ejercer. Con ayuda de el tabernero y el barbero, simulan que Sátur ha perdido una pierna en un accidente, así que cuando vienen a buscarle, le dejan por inútil para la guerra. Sin embargo, más tarde le descubren corriendo por la calle y le vuelven a reclutar. La intervención de Estuarda, que vuelve a ejercer con el capitán, hace que liberen a Sátur pero éste vuelve a quedarse compuesto y sin novia.
Por otro lado, el barbero, que tiene temblores en las manos, se ve incapacitado para ejercer, así que deciden poner a su hijo Murillo de aprendiz con el tintorero. Debe dejar la escuela y exponerse a un ambiente perjudicial para su salud pero se sacrifica sabiendo que el dinero es necesario en casa. Cuando sus amigos tratan de ayudarle en su trabajo, propician que el tintorero despida a su aprendiz y así Murillo puede volver a estudiar.
La Logia termina por perder la paciencia e intentan eliminar al Comisario. Éste, que ha visto a Margarita en los tejados acompañada del Águila Roja, trata de ganársela con el fin de atraparle. Así, le envía comida y la defiende ante Lucrecia y por último la invita a salir. A la vuelta de esa salida, los hombres enviados por la Logia atentan contra ellos. Son muchos y ello obliga a Gonzalo a intervenir. Su forma de luchar acaba por encender la luz en la cabeza del Comisario que se da cuenta que Gonzalo y Águila Roja son la misma persona. Amenaza a Margarita para que le ayude a capturarle y cuando se niega, los detiene a ambos y los somete a torturas.
Como la tortura no surte efecto, al día siguiente son conducidos al cadalso bajo falsas acusaciones. La multitud enfadada se concentra ante el lugar de ejecución pero nadie se atreve a intervenir. Afortunadamente para los protagonistas, Sátur decide ponerse el traje de Águila Roja y desde los tejados se ríe del Comisario. La ejecución se aplaza momentáneamente, pero el enfadado Comisario se siente burlado y decide matar de todas formas a Gonzalo, para castigar en parte a Lucrecia ya que se sabe perdido. En el último segundo, los hombres del Rey entran en las mazmorras e impiden la ejecución. Sin duda, el fraile acabó interviniendo.
Gonzalo consigue mantener oculta su identidad, ya que no ha confesado y todo el mundo ha podido ver a Sátur, disfrazado en los tejados.
Lucrecia decide abandonar a su suerte al Comisario pero éste, se guarda un as bajo la manga, que obligará a Lucrecia a protegerle de nuevo e impedir que la Logia lo elimine: la confesión que el hijo de Lucrecia firmase hace poco tiempo, reconociendo el asesinato del niño tullido por un disparo de su propia arma. Las cosas quedan como estaban. Pero la investigación de Águila Roja ha avanzado y se acerca cada vez más a la verdad.
Si te gustó este artículo puedes recibir las actualizaciones comodamente en tu mail, con sólo escribir tu correo y pulsar en el botón Subscríbete:

me encanta aguila roja sobre todo margarita y gonzalo son los mejores y bueno haber si se lian ya de una vez y por todas porque vamos están tardando….. ambos se quieren y ¿xq no?