El Internado – Sexta Temporada – Capítulo 6
Paula y el lobo
Aparecen flores en el cuarto de las niñas. Paula dice que son del gnomo muerto en cursos pasados. El gnomo resultó ser el hermano deforme de Elsa, abandonado a su suerte por el padre de ésta y cuidado en secreto por Jacinta. Años después muere abatido por la policía cuando tenía a la propia Elsa desmayada en su poder.
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Paula estaba presente en ese momento y ahora cree, al ver las flores en la ventana, que el gnomo ha vuelto. El gnomo siempre protegió a las niñas y a los compañeros y esa misma forma de actuar parece tener lo que llaman el hombre-lobo.
De noche aparece muerto en la cocina del Internado, uno de los perros del guardés, desangrado por el evidente ataque de otro animal más fuerte, un animal además, con la capacidad de abrir puertas ya que quedaron de noche perfectamente cerradas.
Lucas, que se ha meado en cama, ha sido a causa de una pesadilla en la que estaba un monstruo muy grande y feo (el gnomo) y Paula.
Martín se deshace por fin del destornillador con el que asesinó al padre de Elsa, arrojándolo a la Laguna y se mancha del barro de la orilla. A la vuelta se encuentra con la inspectora de policía que sin querer le sonsaca toda la información que puede.
Noiret ha decidido dejar de darles las medicinas a los compañeros como castigo por el intento de asesinato de Iván. Por éste averigua que fue Julia quien llamó a María y por Iván, Noiret descubre que fue María quién impidió su asesinato.
Así las cosas, los compañeros se quedan sin medicinas y de momento, sin posibilidades de sobrevivir.
Iván les cuenta a los que no lo saben, porqué se están quedando sin los medicamentos.
María se encuentra con Fermín tras su vuelta y se besan como siempre.
Rebeca se hace la casual y consigue que Lucía tome un trago de una cerveza, de dónde obtienen sus huellas. Ahora tratarán de averiguar quién es, ya que sospechan que es otra huérfana más del Internado y mantendrán su vigilancia sobre ella y la pequeña casa en el bosque donde desarrolla otras actividades que aún no han podido descubrir.
Iván y Julia se pelean porque ésta hizo volver a María. Elsa llora en hombros del asesino de su padre por la muerte de éste. Martín intenta sacar información sobre la labor policial que de momento no apunta a ninguno de ellos.
Amelia entrega a Marcos las dosis del medicamento para ese día. Lo ha hecho contra los deseos de Noiret pero con el apoyo de Hugo, mucho más inteligente que éste, que le explica a Noiret que en esos momentos, la aparición de seis muertos no sería muy fácil de explicar.
Jacinta descubre en el despacho de Elsa, que la inspectora Corral trabaja en el Internado para investigar entre otros, el asesinato de Joaquín, padre de Elsa. Jacinta, que está implicada también en ese asesinato, no da crédito a que se lo cuenten precisamente a ella. Elsa afirma que no se explica la muerte de su padre porque después de todo, “era una buena persona, ¿verdad Jacinta?” Pero esta vez Jacinta no le da la razón: “No, Elsa, tu padre no era tan bueno como piensas…”
Noiret, descontento con el trabajo de Roque, le llega a poner en el cuello una jeringuilla con la enfermedad que padecen sus compañeros. Roque no le advirtió del intento de asesinato de Iván ni le ha contado que Amelia les ha dado el medicamento. Roque, puesto entre la espada y la pared, confiesa a Noiret algunas de las cosas que este aún no sabe. Le confiesa que Julia ve fantasmas, entre otros, el de su mujer Valentina ahogada en la bañera. Lo increíble es que parece creerle y le suelta al menos de momento.
Jacinta encuentra en la cocina a Paula recogiendo alimentos para el gnomo. Paula le cuenta a Jacinta sus sospechas de que el gnomo ha resucitado como Jesús, pero ha tardado más tiempo porque era más grande. Jacinta promete darle la comida al gnomo pero prohíbe a Paula ir al bosque. En un flash-back descubrimos que Camilo no murió el día de su inmolación sino que consiguió mantenerse con vida. Noiret, que le descubrió moribundo en el suelo, no se atrevió a rematar al profesor de latín y éste, le entregó una llave a éste pero no se dio cuenta. Noiret le dio una patada a Camilo y lo hizo rodar por una cuesta. Esto podría explicar el monstruo de la Laguna Negra, que ataque personas y animales por igual, el robo de comida y el alto consumo de analgésicos. Lo que no explica esto es que ayude a los compañeros ni le deje regalos a Paula en le ventana.
Paula a pesar de todo decide salir al bosque y llevarle la comida al gnomo. Pero sus amigos dan en seguida la voz de alarma y Hugo, Noiret y Fermín salen en su busca de inmediato. La niña se intyerna en el bosque con la comida y le sale al paso un lobo, un lobo que se la queda mirando y le enseña los dientes amenazante. Justo después llegan los hombres y el lobo, llamado por alguien, se escapa. Noiret dispara y cómo no, falla. Pero Hugo se ha dado cuenta en el acto de todo. Sabe ya que el lobo es un animal amaestrado por Camilo y que éste en realidad no murió en el incendio. Conoce perfectamente los bosques (se crió en el Internado) y los pasadizos y está detrás de Paula, para llevársela. Paula y su sangre son los pilares más importantes entre todos los proyectos de Ottox y Camilo lo sabe. Ahora Hugo y Noiret saben que está vivo y no pararán hasta matarle.
Cara a todos, el lobo será el responsable de las entradas a la búsqueda de comida aunque el trabajo que este lobo hace, es refrendado luego por las manos humanas de Camilo, que explicaría la apertura de cerrojos.
Cuando Fermín se iba a reunir con Rebeca en la casa del bosque, Fermín es requerido para buscar a Paula así que Rebeca en solitario es la que debe entrar en la cabaña. Para entrar se requiere la huella de Lucía, que han sacado de la botella. En la casa, únicamente un niño encerrado tras un cristal. No puede salir dice, porque le matará Gunther. Rebeca decide llevarse al niño de allí pero al sacarlo a la luz del sol, comienza a ponerse malo. Gunther no es un hombre sino una enfermedad y según se lo dice Fermín por teléfono, dicha enfermedad mata a aquel al que le da el sol. El niño ya no regresa a la casa por su propio pie
Iván, arrepentido de lo sucedido, pide disculpas a Julia por todo lo que le ha dicho pero ella decide cortar ya por lo sano. Roque le cuenta al resto de compañeros que Julia está viendo a un fantasma idéntico a Paula y todos ellos deciden, de noche, entrar en el aula de los más pequeños a la espera de que se les aparezca el fantasma y les explique quién es y qué quiere de ellos.
En las anteriores apariciones, en una de ellas sobre todo, casi muere Rebeca congelada por el frío que el fantasma produce. Algo quiere decir con este frío. Además se empeña en querer jugar con unos cubos con letras y números. Los amigos no pueden ver al fantasma pero si ven como se cierra la puerta del aula y como los cubos salen por los aires. Los cubos forman un nombre y una fecha, Eva, 1945, pero no se sabe sí es ese el nombre de la niña, si es su fecha de fallecimiento. También escribe una frase, posiblemente en alemán e impide con su fuerza, que Vicky salga del aula.
Noiret y María tienen una conversación nocturna, en los pasillos, en la que queda claro que María debe espíar a Fermín.
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