El Internado – Capítulo 3 – Quinta Temporada
Por la mañana, Julia se despierta creyendo que el cuarto está inundado. Al levantarse, comprueba que no es así: ¿Es una pesadilla?¿Será otra de sus visiones?
La visión se vuelve a repetir más tarde, cuando ella e Iván están teniendo un momento a solas en el cuarto de limpieza. En lo mejor “de la batalla”, Julia ve como el agua cae por las paredes. Pero eso solo lo ve ella.
[Más..]
Julia huye dejando atrás a Iván que es descubierto por María. La mujer le pide explicaciones de porque estaba en el cuarto de la limpieza e Iván le contesta de malas maneras, justo en el momento que entra el nuevo profesor de educación física que le regaña. Iván le cuenta que María está loca ya que va diciendo que es su madre.
Los compañeros agradecen a Marcos que les salvase la vida. Marcos no encuentra su móvil por ningún lado. Roque lo encuentra y comprueban que tiene 3 llamadas perdidas. Son de su padre… Iván le aconseja que llame y lo hace. Lo que ocurre es que lo hace en el peor momento. Un asesino acaba de terminar con la vida del matrimonio de pescadores que le rescató del agua y ahora, le busca a él. Al sonar el móvil, le descubre y tiene que huir. La vida del padre de Marcos vuelve a correr peligro. El asesino le persigue por la playa. El padre de Marcos va armado pero ya no tiene el móvil.
Noiret no soporta a Evelyn y Paula, sobre todo porque estas son muy sinceras y dicen lo que piensan. Las amenaza con el hombre del saco y aunque ellas le dicen que no existe, finalmente quedan convencidas de que sí y que él le conoce. Al fin y al cabo, como dice Évelyn, ha estado en la cárcel. A Noiret le llaman por teléfono y las dos niñas se quedan a cargo del bebé de Elsa, Samuel. Así que lo sacan de paseo por el colegio. Pero pronto se olvidan de él y queda abandonado en un pasillo. Es Jacinta quién lo encuentra y le dice: “Vamos a buscar a la bruja de tu mama”.
Amelia recibe el encargo de sonsacar a Marcos. La organización sabe que su padre le ha llamado y necesitan saber qué es lo que éste le ha dicho. No saben que no han podido ponerse en contacto. Cuando las niñas se acuerdan del bebé, éste ha desaparecido. Las niñas empiezan a creer que se lo ha llevado el hombre del saco.
Lucas cuenta a su padre que le dio a Marcos la pistola así que éste, entra en el cuarto de los chicos y la recupera, pero cree que no le ven pero justo al salir del cuarto, le ven Marcos y Roque.
Las niñas en su búsqueda del bebé, están a punto de entrar en los pasadizos pero justo en ese momento llega Héctor que lo impide. Enseguida encuentra la forma de entrar.
Amelia trata de sonsacar a Marcos si sabe algo de sus padres, a través de un dibujo que Paula ha hecho recordando a su padre. Marcos se da cuenta enseguida. Deciden entrar él y Carolina en el cuarto de Amelia a ver si encuentran algo, pero Amelia vuelve. Carolina se queda escondida en el cuarto y oye una llamada de Noiret a Amelia en la que ésta le asegura que Marcos no sabe nada de su padre. También escucha que debe ir a recoger a alguien y llevarlo a los laboratorios a las 8 de la tarde.
Héctor ha entrado en los pasadizos. Recuerda mientras está allí, que de niño ya solía hacerlo con sus compañeros. Pero estos tenían miedo y le dejaron solo allí. Fue entonces cuando encontró los diamantes y pudo huir con ellos.
Carolina logra salir sin ser vista y le cuenta a Marcos lo que ha oído. Marcos decide entrar en los pasadizos a la búsqueda de su padre.
Amelia, que en su momento pudo matar a Fermín, cuando Don Joaquín lo dejó inconsciente, es chantajeada por el cocinero con que acudirá a la policía si no le ayuda. Ella finalmente le cuenta que después de la desaparición del padre de Elsa le ordenaron ir a su casa y limpiar todas las huellas y hacerse con unos documentos que ya no tiene. Fermín le pide que le consiga esos documentos y le asegura que no se arrepentirá de ayudarle. Amelia se debate entre dos mares, el de los nazis que mantienen a su hermano con vida y el de Fermín, Marcos…
Las niñas encuentran en la basura de la cocina, el chupete de Samuel junto con unos huesos de algún animal, un pollo quizás. Rápidamente atan cabos y dan por hecho que el hombre del saco se ha comido al niño.
Elsa y Noiret tienen una pelea por culpa del bebé. Noiret lo dejó en manos de las niñas y Jacinta lo encontró en el pasillo abandonado. A Elsa no le ha sentado nada bien que Noiret haya abandonado al niño.
Finalmente, Amelia confía en Fermín y le hace llegar los documentos ocultos en casa de Don Joaquín.
Vicky ayuda a sus amigos cortando los cables eléctricos para despistar a Martín, que les ha castigado. Los amigos entran en los pasadizos. Durante el apagón, Héctor vuelve a recordar su infancia y su huida de los pasadizos con los diamantes. Mientras le perseguían encontró la sala con las jaulas. Había niños en ellas, niños en un pésimo estado de salud tanto física como mental.
Las niñas deciden acudir a Elsa para contarle que el hombre del saco se ha comido a su bebé y que solo ha dejado el chupete. Elsa, en uno de sus contados momentos cariñosos con las niñas, se burla de ellas pero luego las niñas descubren que Samuel está sano y salvo en su cuna.
Julia decide armarse de valor y encontrar el origen del agua. En su última visión cae del techo. Decide seguir las huellas del agua que le llevan a una bañera en la que yace, al parecer muerta, la cazadora de nazis, que como se ha dado a entender, tiene poderes paranormales.
En los pasadizos, los chicos descubren a Amelia acompañada de otros dos hombres. Deciden seguirlos. Lo que ven en los laboratorios, tras la ventana de una puerta en la que no pueden entrar, es un ataúd.
Aunque en un principio, los papeles que Amelia le ha hecho llegar a Fermín, no son gran cosa, él y la profesora de historia encuentran una nota de felicitación: “Enhorabuena por tu nuevo nieto, cuídame a ese bebé”. Está escrito a mano. Con un programa informático, escanean la nota y comparan la escritura con otras muchas que tienen en su base de datos. El programa identifica rápidamente la escritura como la del abuelo de Marcos, presuntamente muerto y que en realidad, está muy vivo. Le vemos en un banco, en una ciudad cualquiera, hablando por teléfono con alguien del Internado, quizás Camilo. Le pide que le envíe la autopsia del cadáver que acaba de llegar y le pregunta por sus nietos. Al parecer ni Marcos ni Paula deben temer por sus vidas.
Paula se despierta de noche con ganas de beber. Se levanta y va al baño donde llena un vaso de agua pero algo llama su atención a su espalda, en uno de los cubículos cerrados, cree ver algo. Abre la puerta y encuentra un ahorcado… ¿Noiret? Lo sabremos la semana que viene…
Si te gustó este artículo puedes recibir las actualizaciones comodamente en tu mail, con sólo escribir tu correo y pulsar en el botón Subscríbete:

Añade tu Comentario