El Internado – Sexta Temporada – Capítulo 5
El baile de los culpables
Noiret ha citado a los seis amigos a las 4 de la mañana en su despacho. Una reunión a una hora intempestiva. Fuera, en los exteriores del colegio, varios hombres buscan al “hombre lobo” que ya ha matado a dos de los trabajadores de Ottox.
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Noiret les ha citado de uno en uno para asegurarse quién se toma la medicina y a quién se la da. De esta forma, el traidor no será descubierto y puede seguir chantajeando a Iván al que por segundo día consecutivo, vuelve a dejar sin su dosis por no decirle donde está María. Iván les dice a los compañeros que le ha dado la medicina al fin.
Fermín sigue preocupado por María. Rebeca ha averiguado que el hombre que apareció en el bosque era un indigente que solía comer en un comedor social perteneciente a Ottox. En el comedor llevaban datos muy personales de los que allí comían, como analíticas detalladas. Rebeca, al ver un archivo de usuarios del comedor, descubre en las fotos varias caras que aparecían en el pensamiento de Lucía cuando la tocó y ésta, estaba inyectando un compuesto en el cuello a varias personas en pijama. Al parecer, todos ellos eran indigentes por los que nadie preguntaría y de los que es fácil deshacerse en caso de necesidad.
Los pequeños reciben clases de baile. Evelyn y Lucas han sido elegidos para iniciar el baile de Santa Isabel, patrona de La Laguna Negra, fiesta mayor en el Internado. Evelyn está exultante, ya cree estar viviendo la noche de princesas y príncipe azul. Se pone a bailar y a dar vueltas y tira al suelo la imagen de Santa Isabel, recién restaurada y de enorme valor. La figura se hace trizas.
Marcos acude de nuevo a ver a Amelia, cree firmemente que es el padre del hijo que ella espera pero Amelia lo niega categóricamente. Marcos la acusa de retorcida, de haber vuelto para torturarle ya que supuestamente no es su hijo lo que espera. Amelia confiesa a Marcos parte de la verdad. El bebé está enfermo de una rara enfermedad y por eso ha vuelto. Marcos es descubierto por Elsa según sale del cuarto de Amelia.
La inspectora habla con Elsa y le confirma que efectivamente Camilo ha desaparecido. Elsa le entrega la lista con los alumnos que forman parte del grupo de estudios que antes llevaba Camilo y ahora lleva Hugo.
Roque descubre que Iván no se ha tomado la medicina. Iván le explica a Roque que esa noche, el aniversario de la muerte del primero compañero, matará a Noiret. Necesita la ayuda de Roque y le confiesa, sin querer, que María está en Salou.
Julia descubre rastros de sangre de Iván y se da cuenta también que no se ha tomado la dosis.
En los exteriores siguen buscando al hombre-lobo. Los perros dan con un rastro pero es uno de los cadáveres que están enterrados en La Laguna Negra desde hace tiempo.
Elsa le da un ultimátum a Amelia. En quince días deberá irse del Internado. Elsa está en una posición delicada, además de ser la directora del centro, es la tutora legal de Marcos.
Iván planea asesinar a Noiret la noche de Santa Isabel, en la que sabe que habrá invitados y estará la prensa. Eso le garantiza que habrá una investigación en condiciones, pero para ello necesita que Roque robe la escopeta.
Averiguamos en una secuencia del pasado, porque Roque se ha convertido en el traidor. Originalmente, Roque fue el que se dio cuenta de que alguien estaba asesinando a los alumnos, los dos primeros, el sobrino del guardés y la alumna gótica. Por el diario de ésta, Roque descubre que Lucía está implicada de alguna manera. Roque va demasiado lejos y entra solo en el despacho de Lucía. Así descubre que lo que pensaba era cierto, incluso descubre el expediente de un tercer alumno, él mismo. Mientras está investigando eso, entran en el despacho Lucía y Noiret. Roque se esconde tras el biombo pero es descubierto por Noiret y Lucía al estornudar. Entonces, Roque ruega por su vida. A cambio de ella, Roque debe espiar a sus amigos y traicionarles. Roque se convierte así en el traidor.
Evelyn sigue pensando en el baile de la noche, ajena aún a la importancia de romper la imagen de la patrona. Jacinta interrumpe la clase de Amelia buscando al culpable. Si no aparece, toda la clase se quedará sin cena y sin baile. Evelyn no puede tolerar eso así, lejos de confesar que ha sido ella, se levanta para acusar a Javier Holgado, que es llevado por Jacinta al despacho de Elsa. Paula, que es la única que sabe la verdad, se queda mirando a su amiga con incredulidad.
El guardés irrumpe en el despacho de Elsa: el cadáver hallado es el de el padre de Elsa, desaparecido meses antes y muerto de la mano de Martín, presente por casualidad en el despacho, cuando el padre de Elsa, Joaquín, se disponía a matar a Jacinta.
Martín se encuentra bastante nervioso cuando acude a contarle a Jacinta que ha aparecido el cuerpo de Don Joaquín. Mientras no aparezca el destornillador que uso como arma, no pasará nada pero al parecer Jacinta no se deshizo convenientemente del arma.
Mientras tanto, en el prado, Roque intenta cumplir el encargo de Iván, Rebeca roba mediante el bluetooth de su móvil todos los mensajes y llamadas que ha hecho Lucía.
Los niños ven en la puerta a la policía e inmediatamente atan cabos. Han venido a investigar el accidente de la imagen de Santa Isabel ya que se ha acusado a Javier Holgado. Es cuestión de horas que Evelyn confiese la verdad ya que oyen al policía decir que el autor de ese crimen se va a pudrir en la cárcel.
Julia descubre a Roque corriendo con una bolsa. Es muy inteligente y de inmediato sabe que algo se está tramando. Rápidamente le hace confesar los planes de Iván pero le prohíbe decirle que él se lo ha dicho. A la vez le dice, que a lo mejor hay otra solución para la falta de medicina de Iván.
La aparición de Don Joaquín no solo trae la policía sino la atención de Ottox ya que Don Joaquín era uno de sus dirigentes y no sabían nada de él desde su desaparición.
En retrospectiva descubrimos a Roque en los subterráneos, la noche de la muerte de Nacho, el novio de Vicky y como éste se da cuenta de que entre los amigos hay un traidor. Escucha hablar a Roque.
Iván se despide de Roque y le encarga cuidar de Julia. Esa noche planea asesinar a Noiret o morir en el intento.
Hugo lanza una amenaza a Noiret. Quiere saber porque no aparece el hombre-lobo y le avisa de que le queda poco tiempo.
La inspectora Corral confirma a Elsa que su padre murió asesinado, probablemente en el Internado y con toda seguridad, el asesino aún sigue allí.
Rebeca y Fermín siguen a Lucía. Ésta se escapa del Internado con mucho sigilo para subirse a una furgoneta. La siguen. Finalmente llega a una casa de la que salen dos hombres acompañando a Lucía. De la furgoneta despliegan una manga blanca por la que caben personas. Del interior de la furgoneta a la casa, o al ervés, Rebeca y Fermín suponen que están realizando el traslado de indigentes.
El Internado, engalanado para la fiesta en el jardín, es ajeno a todo lo que se trama. Las niñas deciden entregar una confesión anónima a Jacinta, en su cuaderno, que dice así: “Javier Holgado es inocente de haber roto la “estuata”. El verdadero culpable no puede decirlo hasta las nueve y media ya que es el encargado de iniciar el baile”. Evelyn es castigada sin baile, no por romper la imagen sino por acusar a otro.
Asi que es Paula y Javier Holgado la pareja que abre el baile. Javier Holgado le asegura a Paula: “preferiría estar castigado”, mientras arranca la música del vals. Iván monta el fusil en el ático, Noiret ultima su vestimenta, los niños siguen bailando y Evelyn castigada en su clase ve como Paula y Javier bailan. Pero finalmente obtiene su premio: Lucas entra a la clase y le pide el baile. Ahora son dos las parejas bailando. Iván apunta con el fusil al patio de butacas. Noiret recibe una visita de última hora y finalmente sale al jardín. Iván lo tiene en el punto de mira mientras Noiret anuncia la entrega de medallas.
Iván tiene varias veces en el punto de mira a Noiret pero no dispara. La vista le falla por la enfermedad, el pulso le tiembla. Cuando se dispone a asesinar a Noirte, un grito tras de él le detiene momentáneamente. Es María, que ha vuelto alertada por Julia. María, la visita inesperada de Noiret, lleva consigo la dosis necesaria para salvar a Iván.
“¿Por qué has vuelto, María? Te van a matar” le dice Iván y apunta de nuevo. María le convence de que deje el arma y en sus brazos, le da a beber la dosis: “Aquí nadie va a matar a nadie”, es la enigmática respuesta de la madre.
Roque recibe la visita en los baños de Noiret, agradeciéndole la vuelta de María. Roque le confiesa que no ha sido él sino Julia quién la ha traído de vuelta. Noiret sopesa esa información para sí y cuando se iba, pregunta por el fusil robado del que Roque, niega haber visto ni haber tenido noticias. Roque se queda solo, con sus remordimientos.
Por el pasillo, Julia camina en solitario pero de repente, descubre a Paula jugando fuera de su cuarto, cantando. Habla con ella pero Paula no parece escucharla. Detrás de Julia, del cuarto de las pequeñas, sale la Paula viva que no puede dormir porque ha comido muchos chuches. Julia contempla mientras la verdadera Paula sube las escaleras, dos gotas de agua, pero solo una de ellas con vida. Julia sale huyendo en busca de un lugar seguro donde meterse, al menos, por esa noche.
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