Espectacular traca final de temporada de Los Hombres de Paco
El último capítulo de esta temporada de Los Hombres de Paco ha tendo como colofón un espectáculo de balas, heridos, sangre y muertos, además de la vuelta esperadísima de Lucas. 3.712.000 espectadores han seguido de cerca las evoluciones de sus personajes favoritos en este cierre de la séptima temporada.
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Eran muchas las expectativas que acompañaban a la emisión de este final de temporada. Sabiámos por anticipado que cuatro de los personajes abandonaban la serie de manera trágica y también que reaparecía Hugo Silva con lo que ello conllevaba, dado que su personaje se verá envuelto en el triángulo amoroso planteado con Sara y Aitor.
Durante la boda de Silvia y Pepa, los invitados se ven aislados y rodeados por la camorra. El capo mafioso ha decidido vengarse de los últimos golpes que le ha dado la policía y planea asesinar a todos los asistentes, además de a la jueza que está a punto de declarar en la comisaría.
La boda se celebra sin problemas y empieza el banquete. Lucas, que ha llegado justo al final de la boda, descubre de inmediato que algo ha sucedido entre Sara y Aitor. Empiezan a encajarle algunas cosas, en los últimos días nadie le cogía el teléfono, ni siquiera sus amigos, nadie quería contarle la relación existente entre Aitor y Sara. Son cosas que pasan pero la tensión se podía cortar con un cuchillo. Aitor decide levantarse de la mesa “para buscar una cerveza”, Sara sale del edificio a fumar y Lucas decide que también quiere una cerveza. Aitor y Lucas hablan de lo que está pasando y entonces, comienzan los tiros.
Un camarero muere en el acto y Silvia y Gonzalo Montoya son heridos de gravedad.
A Sara la llevan a la bodega su padre y Pepa. Gonzalo esconde la gravedad de su herida, aunque es consicente de ella. Sara y Don Loenzo se ven obligados a operar a Silvia, siguiendo sus indicaciones y con lo poco que tienen a mano.
En el piso superior, el tiroteo continúa. Los invitados no tienen escapatoria, muy pocos de ellos están armados y las municiones se acaban pronto. Los teléfonos móviles no funcionan, han sido anulados por los mafiosos. Lucas tiene un teléfono por satélite en su coche, pero aunque el vehículo está cerca, en las condiciones actuales es como si estuviera en la Patagonia. Sara se ha quedado atrapada en el exterior, detrás de un coche. No puede ser alcanzada por nadie pero tampoco puede moverse de allí.
Aitor y Lucas deciden salir al exterior pero pronto se ven frenados y acaban parapetados como Sara pero lejos de ella.
Paco, que desconoce como está su hija y donde, no sabe qué hacer. Las ódenes de los mafiosos son claras, no debe quedar ninguno vivo y además es su costumbre, nadie para contarlo, nadie para vengarse. Y que sirva de excarmiento a los demás.
En la bodega, continúa la operación, la bala está difícil de encontrar. Mariano, despechado, decide salir con una bandera blanca a negociar. Tiene “un pálpito” y aunque Paco le ordena que no salga, al final lo hace. Contra todo pronóstico, le dejan pasar, para divertirse. El capa ordena que le maten y para divertirse, le hacen desnudar y en calzoncillos y con los ojos tapados, le obligan a correr por un bosque. Le apuntan con un rifle con mira pero cuando el tirador dispara, Mariano tropieza y cae, salvando su vida. Al levantarse encuentra un caballo y se sube a él, escapando. Cuando va por la carretera, vestido con la ropa de un espantapájaros, lo encuentra Curtis Naranjo, que acudía ya al rescate de sus compañeros.
En la casa de la boda, las municiones se acaban. Kike Gallardo y Nelson deciden ponerse unos escudos de adorno para salir a por un arma que ha perdido uno de los mafiosos. Al principio todo parece ir bien pero cuando ya volvían con el arma, Nelson es alcanzado y pierde el escudo. Lo balean sin piedad. Kike, al ver a su compañero muerto, se descuida, se quita el escudo y también es alcanzado por las balas. Nelson ha muerto en el acto y Kike muere poco después en brazos de Paco. En la bodega, nada se puede hacer por la vida de Sara que muere en brazos de su padre y de su mujer. Finalmente, el cuarto fallecido es Gonzalo, cuya herida oculta, era demasiado grave.
Las cosas quedan en todo la alto para la octava temporada. Han aparecido nuevos personajes y otros han salido de escena para siempre pero quedan muchas cosas aún por aclarar. Esperemos que la espera sea breve.
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