Mauricio Colmenero: Personajes de Aída
Mauricio Colmenero se considera el hombre más hombre de toda Esperanza Sur. De mentalidad retrógrada y costumbres chapadas a la vieja usanza, este hombre tendrá que aprender que los tiempos cambian. Aunque él no…
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Mauricio es de costumbres fijas y de ideas muy claras aunque muy cerradas.
Ha pasado toda su vida en el barrio, rodeado de las misma personas y sabe que es una ventaja a su favor ya que precisamente esa amistad de años es la que impide que más de uno le dejé en la estacada.
Lleva a sus espaldas todos los prejuicios del mundo. La xenofobia y la homofobia son dos de sus múltiples prejuicios, pero el caprichoso destino le obligará a aprender a superar sus aversiones trayendo a su entorno precisamente de lo que más huye.
Sus padres le inculcaron la mentalidad de la España antigua y él ha heredado sus valores fascistas así como su dinero. Son muchos hermanos pero con quien mantiene un trato más cercano es con Tony. Éste es homosexual, algo que para Mauricio no es aceptable.
Aunque finalmente no le quedará más remedio que asumirlo por el cariño que le tiene a su hermano. A pesar de compartir mentalidad, su madre siempre ha preferido a Tony y se muestra orgullosa de su condición sexual. Un hecho que Mauricio no termina de comprender y que despierta sus celos dado que él ha cuidado siempre de ella. Tiene una relación muy dependiente de su madre, ya que a sus cincuenta años sigue viviendo bajo su tutela, aunque a veces la situación le saque de quicio.
Es dueño del Bar Reinols, llamado así en homenaje al célebre actor Burt Reynolds al que admira profundamente. Allí trabajan sus fieles camareros, inmigrantes ilegales, a los que no duda en explotar aprovechándose de su necesidad. Siempre los chantajea con la posibilidad de conseguir los papeles de residencia, peor ellos ya han aprendido que siempre se trata de un farol.
También es propietario del local de La Colonial, que alquila a Chema por lo que el llamaría “precio de amigo”, lo que en su caso se traduce como algo desorbitado.
Sus mayores vicios son los toros, el mus y las mujeres. Aunque para su desgracia ninguna parece convencida a seguirle la corriente. Y es que Colmenero es machista empedernido y sus intentos de halago acaban siendo auténticas faltas de respeto. Con este panorama no tendrá más remedio que acudir a prostitutas para saciar sus instintos. Aunque en contadas ocasiones, ha aparecido alguna mujer que le ha llegado el corazón. Especialmente una: Luisa.
Poco puede imaginar Mauricio que no es otra persona que Luisma disfrazado de mujer en una de sus ocurrencias. Colmenero nunca llegó a saber la verdad y Luisma rompió con él delicadamente, razón por la que siempre guarda esperanzas de que su “Luisa” vuelva junto a él.
Su imagen es también un fiel reflejo de su carácter conservador: bigote, pelo engominado, camisa y pantalones bien altos. Imagen que para él muestra al puro macho que se considera.
No hay nada con lo que disfrute más que faltándole al respeto a sus allegados. Chema, Luisma, Aída, Fidel… Nadie se libra de su escarnio público.
Pronto se les une Macu, su sobrina del pueblo. Mauricio siempre tuvo mucha fe en ella, pensaba que llegaría lejos en la vida por su inteligencia y saber estar. Pero los años han cambiado mucho a la Macu y cuando entra por la puerta su imagen es muy diferente a la que su tío había conservado de la joven. Para colmo de Mauricio, ésta fija su atención en Luisma quien él ve como una bala perdida. Cuando una noche loca de ambos jóvenes termina en embarazo, el dueño del bar obliga al chico a casarse con su sobrina y salvar su honor; otro reflejo de su anticuada forma de ver la vida.
No duda en extorsionar y manejar las verdades a su antojo y beneficio, lo cual le ha metido en más de un lío. Usa el dinero como moneda de cambio al poder pero sus malas artes terminan pasándole factura y en plena boda de su sobrina es detenido por malversación y extorsión. Luisma cumple condena junto a él aunque no estuviera implicado. Pero ni siquiera la cárcel le aparta sus maquinaciones de la cabeza, y en la propia prisión no dudará en tratar de pagar su libertad aunque su economía se ve afectada por el incidente.
Pese a todo, Mauricio demuestra que tiene su corazón. Y es que pese a sus burlas y chantajes, le conmueve ver mal a los suyos y termina por ayudarles aunque sea a regañadientes.
Su avaricia por el dinero le llevará a casarse con Osvaldo, uno de sus camareros, para lograr una suculenta herencia. Irónicamente verá reunidas dos de sus fobias: inmigración y homosexualidad. Aunque, como era de esperar, las cosas terminan por torcerse. Y es que si algo comparte Mauricio con sus amigos y vecinos es su capacidad para meter la pata.
Todo esto no es más que la consecuencia de la soledad que envuelve al propietario del Bar Reinols. Trata de reunir poder para verse rodeado de gente ya que prefiere esto a verse solo. No hay duda de que, aunque se empeñe en ocultarlo, su familia y amigos son fundamentales en la vida del retrógrado Colmenero.
Mariano Peña se ha convertido en un actor muy aclamado. Este intérprete, natural de Huelva, se ha construido una férrea carrera en el mundo de la interpretación que comenzó con su mayoría de edad.
En teatro, su pasión, ha participado en varias obras tales como: La dama boba, Otelo, Ondina o Los 7 Pecados Capitales. 
En la pantalla grande ha deslumbrado con sus papeles en películas como: Carlos contra el mundo, Torremolinos 73, La luz prodigiosa, Héctor, Reinas, Segundo asalto, El Calentito, Cabeza de perro, La noche de los girasoles, Los Managers o Fuera de Carta.
Participó en el corto: La teoría del dinero.
Una faceta desconocida de Peña es que es un consagrado actor de doblaje. Como curiosidad podemos citar su aportación a la voz de Muten Roi, el maestro de Bola de Dragón.
La televisión ha sido un medio frecuente en su carrera. Ha intervenido en series tan conocidas como: Manos a la obra, Periodistas, Compañeros, Policías, El Comisario, Un paso adelante, Padre coraje, El pantano, Los Serrano, Los 80 u Hospital Central.
Pero sin duda el papel que más reconocimiento le ha otorgado ha sido el de Mauricio Colmenero en la serie Aída, por el cual se proclamó ganador del Premio de la Unión de Actores al Mejor Actor Secundario.
Mariano admite no parecerse en nada al personaje pero no puede evitar sentir un enorme cariño por un papel que tanto le ha aportado.
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me parece una descripción sencillamente perfecta.
Eres la hostia tienes unas frases descojonantes no cambies nunca